La frase genial de mi hija Mia
O cómo encontrar la motivación que te falta para seguir
Tengo 4 hijos geniales: Max, Linus, Nico y Mia.
Mia, cuando era más pequeña, no era precisamente fan de caminar.
Daba dos pasos y ya te pedía que la llevaras en brazos.
Lo de andar para estar fuerte y en forma como que no la motivaba mucho… todavía.
Hace un tiempo, Mia tendría unos 3 o 4 años y la llevaba en brazos.
Estábamos saliendo de casa, y para salir de casa hay una cuesta considerable antes de llegar a la calle.
Estaba yo resoplando, subiendo con la niña en brazos, concentrándome en mantener buena postura para no destrozarme la espalda.
Te lo puedes imaginar (y si tienes hijos, sentir el peso y todo).
Le digo:
– Jo, Mia, ¡cómo cuesta esto!
Y me contesta:
– ¡Venga, mamá, valiente, tú puedes!
Además de hacerme reír mucho, me dio fuerza para acabar la cuesta con decisión.
A veces solo necesitas que alguien te recuerde que tú puedes.
Especialmente cuando vives con diabetes tipo 1 o acompañas a tu hij@ cada día. Porque hay días que cuestan y no solo por la glucosa.
- este mundo de locos que no para un segundo,
- la tecnología que falla justo cuando más la necesitas,
- la gente que no entiende lo que supone vivir con diabetes t1,
- las fiestas donde no hay ni una opción saludable,
- los días en los que haces todo bien… y aun así no sale,
- el cansancio de estar siempre pendiente de todo,
- y la preocupación constante por el futuro.
Y justo ahí es cuando más necesitas que alguien te diga:
lo estás haciendo bien.
Que puedes parar, respirar… y seguir con calma.
Mi newsletter: DT1 tal cual claridad, calma y recursos prácticos cada semana
Si tienes un hij@ con DT1 y no la recibes, es como subir una montaña sin agua… o gestionar la diabetes sin sensor.
Cada domingo te mando ideas que funcionan y alguna de mis historietas:
cómo entender mejor la glucosa, ajustar la insulina sin miedo y vivir con un poco más de calma y sin estrés.